Carta Electrónica Evangelista - Septiembre de 2006

¿Puede Una Madre Olvidarse?

Mi madre es una señora frágil ya bastante mayor. Desde que ella sufriera un derrame hace algunos años, mi madre se ha hecho totalmente dependiente en mi padre para sus necesidades básicas. Ella puede decir solamente algunas palabras en una voz apenas audible, y no puede caminar para nada.

La semana pasada, cuando mi padre tuvo que ser admitido al hospital, fui "a casa” para pasar la noche y cuidar de ella. La mañana siguiente muy temprano, cuando desperté para irme para el trabajo, noté que ella intentaba salir de cama. ¿"Mami," le pregunte, "por qué no se queda usted en cama por un rato mas si todavía es muy temprano?." Ella contestó en una voz suave pero resuelta. "para hacerte una taza de café."

No podía contener las lágrimas. Ella olvidó todo acerca de su inhabilidad, de que no podía caminar y ni siquiera alimentarse a si misma, pero ella no pudo olvidar como cuidar de mí, su hijo, tal como ella lo hacia por muchos años antes.

Cómo agradezco a Dios por el amor de mi madre, tan puro y devoto. Para mí, ella es una reflexión hermosa del amor eterno de Dios para sus hijos.

¿"Puede una madre olvidarse del bebé en su pecho y no tiene ninguna compasión en el niño que dio a luz? Aunque ella puede olvidarse, yo no me olvidaré!" (Isaías 49:15).

¿Puede una madre olvidarse? Debido a la debilidad humana, quizás ella puede.

¡Pero Dios no! Él es inmutable y por siempre fiel. En las incertidumbres y las agitaciones de la vida, encontremos nuestro refugio y aliento en Dios el padre. Él promete a sus hijos, "no me olvidaré de ti!"